Ensayo Filosofia
Mirando hacia el horizonte, puedo divisar desde mi ventana a unos pequeños niños jugar, logro oir sus risas, distinguir el sonido nitido de sus voces, mientras sus traviezas pisadas corretean por el humedo cesped de otoño.
Mi cabello esta un poco mas corto que la ultima vez, y en mi rostro logro capturar el matiz del tiempo y los años, una madures inminente que sin percatarme golpeo mi puerta.
Estoy tranquila, sentada sobre una de las tantas sillas que hay en lo que podria llamar "mi cocina". El telefono cerano descansaba a mi lado, recordando que hace poco habia recibido una de las tantas llamadas de mi madre. Sus noticias eran buenas, la titulacion de mi hermana menor se realizara dentro de poco menos de un mes junto con que uno de mis primeros sobrinos venia en camino. Theo sera papá.
Obcerbo a mi alrededor. Recuerdos. Los momentos mas preciados que siguen tan vivos como si los dias pasasen en vano, y el tiempo no fuese mas que un concepto erroneo donde lo segundos se hacen eternos, y los años tan solo un cuento que se pueden leer una y otra vez.
Seguramente aquel sentimiento de aucensia es por que los extraño, y las llamadas telefonicas no logran satisfaces aquel deseo de regresar para abrazarlos aun que sea una vez mas. Nunca nadie dijo que seria facil, y vivir fuera y lejos de lo que alguna vez fue mi hogar no se me hace sensillo. Si, los extraño.
Miro a mi alrededor una vez mas, y todo con lo que alguna vez soñe estaba ahi, junto a mi, un lugar utopico, del que aveces dudo estar realmente, un hogar calido, la cosntruccion de un dificl rompecabezas cual con esfuerzos y atrasos logre construir dia a dia, fortaleciendola con cada gota de esfuerzo y pacion que e derramado por aquello que anelo, por lo que quise. Un comedor decorado tal cual vi alguna vez en uno de los tantos anuncios de "casa&hogar" que mi mamá llevaba consigo en su boslo dia a dia... Ella tambien quiso contruir su sueño, y lo logro.
Un silencio tan comodo y acogedor donde casi puedo llegar a comunicarme con los picarescos pajaros del amanecer, quienes sin quererlo cada mañana espantan mis sueños.
En mi agenda aun viven las responsabilidades, deveres que implica el crear un vida. Rodages, entrega de guiones, reuniones y juntas con actores y directores, productoras, cuentas. Tantas cosas que al recordar deverian atacarme con fatiga, apagarme, encerrarme como una niña. Pero hay una diferencia, ya no soy una de ellas. ¿Por que habria de torturarme algo que realmente me apaciona, algo que me facina... algo que elegi?. Me siento anciosa de cumplir con aquel empleo que siempre quise tener, con aquel que me proyecte.
En mi computadora se conserban un sin fin de escritos que hasta estos dias no me e atrevido a publicar, quizas por miedo, o tal vez por tiempo... pero creo que ya es la hora de hacerlo. En mi correo descansan la solitarias solicitudes de mas reuniones junto con constantes mails que mis padres se empeñan cada noche a escribir con el proposito de no perder el contacto. Estoy lejos, pero a la vez, los siento mas cercanos que nunca.
Y ahi estan otra vez, aquellos revolteosos pasos de un lado para otro, junto a unas risas chillonas e infantiles que para mis oidos son la sinfonia perfecta de una vida, niños que puedo oir esta vez de mas cerca, voces tan intensas que al escuchar logran acelerar cada pulso de mi corazon, contando cada uno de sus latidos desenbocados. Una precion que se ejerce sobre mi pecho tan llameante, tan viva... que me hace sonreir.
Sus pasos se acercan de apoco, anciosa al oir la goma de sus zapatillas chillar contra la ceramica. Una cabeza pequeña aparece derrepente por la puerta, me sonrie, y entonses noto la aucencia de sus dientes insisivos. Y ahi estaba, mirandome con aquel brillo peculiar en sus ojos, un sentimiento ajeno y hermoso.
Sus lavios se mueven con determinacion. Pronuncia "mamá"
Y es entonses cuando sonrió.
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